martes, 23 de agosto de 2011

NOTICIAS


Salvadoreños celebran la dedicación del templo LDS 135a iglesia

Publicado: Domingo, 21 de agosto 2011 21:55 MST
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San Salvador, El Salvador - salvadoreños han sufrido un montón de líos emocionales y contusiones en las últimas décadas. Muchos aquí han vivido a través de los devastadores terremotos, la lucha económica y los horrores de la guerra civil.
Pero a pesar de tales dificultades, los salvadoreños son muy persistentes. Muchos dicen que su futuro promete mejores días.
Ese optimismo se exhibió este fin de semana como LDS salvadoreños celebraron la apertura del primer templo de su nación con acción de gracias, el canto y la danza. Las festividades se pusieron de relieve la mañana del domingo con la dedicación del Templo de San Salvador El Salvador. Es el templo LDS 135a en funcionamiento y la cuarta de su tipo en el área central de la Iglesia Latina.

Presidente Henry B. Eyring, Primer Consejero de la Primera Presidencia, presidió las sesiones del domingo tres de dedicación. Miles participaron en la dedicación en el interior del templo, mientras muchos más vistos a través de los procedimientos de transmisión de circuito cerrado para los centros de reuniones en todo El Salvador y varios otros países de América Central.
"Hemos estado esperando este día desde hace muchos años", dijo el miembro Dixey de Castro, que llegó varias horas antes de la primera sesión para reclamar un buen lugar para ver el templo la ceremonia tradicional de la palada inicial.
Durante la ceremonia de primera piedra, el presidente Eyring dijo de Castro y los muchos otros en la asistencia que la piedra angular del templo es un símbolo de la piedra angular de la divinidad en la vida de una persona - Jesucristo. El presidente Eyring se unió a la dedicación del templo el domingo por varias autoridades en general, incluyendo el élder D. Todd Christofferson del Quórum de los Doce y el Elder William R. Walker, Élder Enrique R. Falabella, el Elder James B. Martino y el élder Carlos H. Amado de los Setenta.
Hermana Silvia H. Allred, Primera Consejera de la Sociedad de la presidencia de Socorro y nativo de El Salvador, también participó en la inauguración.
Miembros devotos dicen que un templo en suelo salvadoreño cambiará para siempre sus vidas.
"Es difícil expresar lo mucho que este templo significa para nosotros", dijo Julio Hernández, quien viajó a la dedicación de su casa en San Miguel en el este de El Salvador."Esta dedicación del templo da a los miembros salvadoreña una oportunidad especial para dedicarnos nuestras propias vidas a este trabajo."
El trabajo de la construcción de templos en América Central no ha terminado. Un segundo templo será dedicado en Guatemala a finales de este año y el primer templo en Honduras se encuentra en construcción.
El sábado, miles de jóvenes salvadoreños LDS hicieron una celebración por su nuevo templo, organizando una noche de música y danza tradicional en el Gimnasio Nacional en San Salvador.
Los miembros del reparto llegaron desde todos los rincones del país y se pusieron trajes de colores para llevar a cabo por el presidente Eyring y las autoridades visitantes, junto con decenas de otros espectadores.
El presidente Eyring saludó los esfuerzos de los artistas jóvenes, mientras que el asesoramiento a vivir vidas fieles y para aprovechar las oportunidades singulares que ofrece su nuevo templo.

Correo electrónico: 
jswensen@desnews.com

Editor y traducción: Javier Céspedes H.      javiparisien@gmail.com    

viernes, 19 de agosto de 2011

UN APÓSTOL MORMÓN EN LA UNIVERSIDAD DE HARVARD

Dallin H. Oaks pronuncia un discurso en la Facultad de Derecho de Harvard

El élder Dallin H. Oaks, miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, ofreció un discurso en la Facultad de Derecho de Harvard, el 26 de febrero de 2010. Este discurso fue parte de la serie anual Mormonismo 101. En el discurso, el élder Oaks abordó una serie de principios básicos de los mormones, explicando que una encuesta mostró que pocas personas sabían realmente algo acerca de los mormones, y lo que sabían era información errónea o mal entendida.

 “Mi objetivo es aclarar varias premisas y maneras de pensar que están en la raíz de    algunos malentendidos acerca de nuestra doctrina y práctica.
Nosotros los mormones sabemos que nuestras doctrinas y valores no son ampliamente aceptados por aquellos que no son de nuestra fe. Esto fue demostrado por el estudio a nivel nacional de Gary Lawrence, publicado en su reciente libro, How Americans View Mormonism (Cómo ven los americanos el mormonismo). Tres cuartas partes de los encuestados asociaron a nuestra Iglesia con altas normas morales, pero cerca de la mitad pensaba que manteníamos cosas secretas, éramos misteriosos y que teníamos “creencias extrañas”. [1] Cuando se les pidió seleccionar varias palabras que ellos pensaban que describían a los mormones en general, el 87% marcó “fuertes valores familiares”, 78% marcó “honestos”, y el 45% marcó “ciegos seguidores”.[2]
Cuando los entrevistadores de Lawrence preguntaron: “A su mejor entender, ¿cuál es la principal reivindicación del mormonismo?”, sólo el 14% pudo describir algo cercano a la idea de la restauración o el restablecimiento de la fe cristiana original. Del mismo modo, cuando otra encuesta nacional, preguntó a los encuestados cuál sería la palabra que describe mejor su impresión de la religión mormona, ninguna persona sugirió las palabras o las ideas del cristianismo original o de restauración [3]“.
El élder Oaks se centró en tres aspectos del mormonismo en su discurso:
1. La naturaleza de Dios, incluyendo el papel de los tres miembros de la Deidad, y la corolaria verdad de que existen principios morales absolutos.
2. El propósito de la vida.
3. Las fuentes tripartitas de la verdad sobre el hombre y el universo: la ciencia, las Escrituras y la revelación continua, y cómo podemos conocerlas.

Estos tres principios constituyen la base del mormonismo y la explicación de por qué los mormones creen lo que creen. Sin embargo, también son frecuentemente mal entendidos o tergiversados.
El élder Oaks explicó que aunque la mayoría de los cristianos cree en Dios, Jesucristo y el Espíritu Santo, los mormones tienen una visión algo diferente de esta Deidad. Esta creencia es la primera declaración en los Artículos de Fe, un documento que enumera trece principios fundamentales del mormonismo. El mormonismo enseña que Dios, Jesucristo y el Espíritu Santo son tres seres distintos, unificados en testimonio, propósito y valores.
“Sostenemos que estos tres miembros de la Deidad son tres seres separados y distintos, y que Dios el Padre no es un espíritu, sino un Ser glorificado con un cuerpo tangible, como lo es Su Hijo resucitado, Jesucristo. Aunque separados en identidad, ellos son uno en propósito. Afirmamos que Jesús se refirió a esta relación cuando oró al Padre para que sus discípulos fueran “uno”, así como Jesús y el Padre eran uno (Juan 17:11)-unidos en propósito, pero no en identidad “.
El élder Oaks explicó que los mormones creen que Jesucristo es el Hijo Unigénito de Dios, que Él ha creado la tierra, que Él es nuestro maestro, y que a través de Él, podemos ser salvos.
“A causa de Su resurrección, todos los que han vivido alguna vez se levantarán de los muertos. Él es el Salvador, cuyo sacrificio expiatorio abre la puerta para que podamos ser perdonados por nuestros pecados personales de modo que podamos ser limpiados para regresar a la presencia de Dios nuestro Eterno Padre. Este es el mensaje central de los profetas de todas las edades. José Smith estableció esta gran verdad en nuestro tercer artículo de fe: “Creemos que a través de la expiación de Cristo, todo el género humano puede salvarse mediante la obediencia a las leyes y ordenanzas del Evangelio.”
Como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, damos testimonio con el profeta del Libro de Mormón, el rey Benjamín, que ” no se dará otro nombre, ni otra senda ni medio, por el cual la salvación llegue a los hijos de los hombres, sino en el nombre de Cristo, el Señor Omnipotente, y por medio de ese nombre”. (Mosíah 3:17)
El segundo principio que presentó el élder Oaks fue el del propósito de la vida, algo de lo que la mayoría se preocupa. Para los mormones, el propósito de la vida se basa en lo que sucedió antes de nacer. Los mormones enseñan que vivíamos con Dios antes de nuestro nacimiento, como espíritus, y que estuvimos de acuerdo en venir aquí para obtener cuerpos y ser probados. A través de la expiación y la obediencia a los mandamientos que Dios y Jesús enseñaron con paciencia, podemos volver a la presencia de Dios algún día.
Otro propósito de la vida en la tierra es tener una familia. Los mormones enseñan que la familia no es algo creado sólo para la vida terrenal, para que termine en divorcio al final de la vida. Más bien, la razón por la que Dios hizo que nuestros sentimientos de amor por nuestras familias fueran tan fuertes fue que Él nunca trató de expulsar ese amor de nuestros corazones cuando llegáramos al cielo, un lugar donde seremos más felices de lo que nunca hayamos imaginado. Para ser verdaderamente felices, la mayoría de nosotros necesita a su familia y Dios planeó que pudiéramos ganar el derecho de tenerlos con nosotros eternamente. Esto proporciona una centralidad en la familia que se hace más poderosa al saber que es eterna.

 El élder Oaks dijo: “Mi fiel madre viuda no tenía ninguna confusión sobre la   naturaleza eterna de la relación familiar. Ella siempre honró la posición de nuestro fiel difunto padre. Ella siempre lo tuvo presente en nuestro hogar. Ella hablaba de la duración eterna de su matrimonio en el templo y de nuestro destino de estar juntos como una familia en la próxima vida. A menudo nos recordaba las cosas que a nuestro padre le gustaría que hiciéramos para poder tener derecho a la promesa del Salvador de ser una familia eterna. Ella nunca se refería a sí misma como una viuda, y nunca se me ocurrió que lo fuera. Para mí, a medida que crecía, ella no era una viuda. Ella tenía un esposo y nosotros teníamos un padre que estaba ausente sólo por un tiempo. ”
Los mormones enseñan que el matrimonio y la familia son esenciales para el plan eterno de Dios. Su plan era que nosotros tuviéramos familias y enseñó el patrón de la vida familiar, una familia tradicional formada por una madre, un padre y los niños.
El élder Oaks citó al orador del año anterior, quien señaló que las congregaciones se asignaban geográficamente. Los mormones no deciden a qué congregación desean asistir. Esto ocasiona que sean diferentes, racialmente, económicamente, y en otras maneras, incluso en la edad. Una pareja de mediana edad podría encontrarse en una congregación con muchos estudiantes universitarios jóvenes. Un miembro acaudalado podría ser asignado a una congregación en una zona urbana de la ciudad. A medida que los mormones se mudan o los límites cambian, aprenden a interactuar y a respetar a las personas de todas las edades, posiciones económicas, razas, y otras diferentes formas de ser.
A los mormones también se les asigna realizar trabajos en la iglesia, normalmente se les coloca en posiciones con personas totalmente diferentes a ellos mismos. Una presidenta de organización podría tener sólo veintitrés años de edad y tener consejeras que sirvan bajo su liderazgo, que le doblen la edad. Ellas aprenden a respetar el liderazgo de la mujer más joven, y la presidenta joven aprende a respetar la experiencia y la sabiduría de las mujeres mayores. La líder de hoy puede ser la asistente de guardería del mañana. Las personas no son promovidas, sino que simplemente son asignadas a una variedad de posiciones en la vida, algunas requieren que ellas lideren y otras posiciones, requieren que sigan a un líder.

Un aspecto único de los mormones, abordado en el último principio del discurso del élder Oaks, es sobre las fuentes de la verdad. Aunque los mormones aceptan muchas fuentes como un lugar para encontrar la verdad, incluso la ciencia, ellos reconocen que ciertas cosas nunca se pueden probar en un laboratorio.
“Buscamos conocimiento, pero lo hacemos de una manera especial, porque creemos que hay dos dimensiones de conocimiento, el material y el espiritual. Buscamos conocimiento en la dimensión material mediante la investigación científica y en la dimensión espiritual por medio de la revelación”.
El élder Oaks explicó que los mormones creen en la revelación. A lo largo de la Biblia, aprendemos que Dios se comunicó con Sus hijos a través de profetas. Hoy en día, los mormones proclaman que la profecía ha regresado a la tierra, tal como sucedió a menudo en los tiempos de la biblia después de episodios de apostasía. Un profeta lidera la iglesia y recibe revelación de Dios para guiar a la iglesia y a las personas.
Sin embargo, una persona también tiene el derecho de recibir revelación, no para toda la Iglesia, sino para su propia esfera de responsabilidad. Una persona siempre puede acudir a Dios para saber si la Iglesia es verdadera o no, y si el profeta habla las palabras de Dios. Se aconseja a los futuros miembros el evitar la obediencia ciega y en su lugar orar y pedirle a Dios si lo que han aprendido es cierto o no. Después del bautismo, siempre son libres de volver a dirigirse a Dios para la confirmación de cualquier cosa de la que no estén seguros.
“La revelación personal, a veces llamada” inspiración”, llega en muchas formas. La mayoría de las veces es por medio de palabras o pensamientos comunicados a la mente, por esclarecimiento repentino, o por sentimientos positivos o negativos sobre los cursos de acción propuestos. Por lo general, llega en respuesta a la búsqueda ferviente y sincera. “Pedid y se os dará” enseñó Jesús, “Buscad, y hallaréis, llamad y se os abrirá” (Mateo 7:7). Esto sucede cuando obedecemos los mandamientos de Dios y de ese modo tenemos derecho a la ayuda y comunicación del Espíritu Santo”.
Esta revelación personal es la razón por la que el mormonismo sigue creciendo y produciendo miembros con fe inquebrantable. Si una persona aprovecha las promesas de Dios, esforzándose verdaderamente para conocer la verdad, y siendo paciente, desarrolla un testimonio inquebrantable en el tiempo.

Fuente: mormonismo.net
Editor: Javier Cespedes H.   javiparisien@gmail.com

viernes, 12 de agosto de 2011

¿POR QUÉ LEEMOS EL LIBRO DE MORMÓN?


Jesucristo vive. Su expiación bendice a toda la gente Esos son los temas principales del Libro de Mormón, de acuerdo con los profetas y apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que dan testimonio de la divinidad del libro. Ellos prometen que quienes lean ese libro de las Escrituras “con un corazón sincero, con verdadera intención”, recibirán un testimonio de que el Salvador vive y que Su expiación se aplica a ellos (véase Moroni 10:3-5).
“El objetivo central del Libro de Mormón es dar testimonio de Jesucristo”, dijo el presidente Boyd K. Packer del Quórum de los Doce Apóstoles. "Más de la mitad de los más de 6.000 versículos del Libro de Mormón se refieren directamente a Él”. Al describir la primera vez que leyó todo el Libro de Mormón, dijo: “Aquella fue una acción que cambió mi vida. Después, nunca lo dejé de lado”.

Verdades claras y preciosas

El Libro de Mormón “nos habla de las verdades claras y preciosas del Evangelio”, dijo el élder L. Tom Perry del Quórum de los Doce Apóstoles. En sus páginas aprendemos de “la realidad y de la divinidad de Jesucristo, así como de Su sacrificio expiatorio por todo el género humano”.
Detrás de todos los escritos del Libro de Mormón se encuentra un objetivo principal sobre el cual debemos concentrar nuestro estudio, enseñó el élder Russell M. Nelson del Quórum de los Doce Apóstoles. “...el estudio del Libro de Mormón es más satisfactorio cuando el lector se concentra en el objetivo principal del libro, que es testificar de Jesucristo”. Nos recuerda que el Libro de Mormón es el “único libro del cual el Señor mismo ha testificado que es verdadero” y de que podemos recibir nuestro propio testimonio de su divinidad cuando lo estudiamos con oración. “Éste los acercará más al Señor Jesucristo y a Su amoroso poder”, dijo. “[El Señor] ha prometido que los que vivan de acuerdo con los preceptos de este libro ‘recibirán una corona de vida eterna’ ”.

Amplía la visión, expande la comprensión

“[Las] enseñanzas del Libro de Mormón amplían nuestra visión y expanden nuestra comprensión del amor de Dios, que todo lo abarca, y del efecto universal de Su expiación por todos los hombres, de todas partes”, explicó el élder Dallin H. Oaks del Quórum de los Doce Apóstoles. “El Libro de Mormón ha salido a la luz para recordarnos los convenios del Señor, para convencer a todos ‘de que Jesús es el Cristo, el Eterno Dios, que se manifiesta a Sí mismo a todas las naciones’ ”.
El élder Richard G. Scott del Quórum de los Doce Apóstoles dice que un testimonio del Libro de Mormón conduce a un testimonio del Salvador y de Su obra. “Tiene que haber una explicación en este libro que puedas sostener en tu mano. Sé que puedes recibir una confirmación espiritual de que es verdadero; sabrás entonces que Jesucristo vive, que José Smith fue y es un profeta y que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la Iglesia del Señor. Corroborarás que el Salvador guía Su Iglesia mediante un profeta viviente”. Ese conocimiento, dijo, será el cimiento de una vida productiva.

Llama a todos a venir a Cristo

El Libro de Mormón ofrece un puerto seguro para la desesperación, enseña el élder Jeffrey R. Holland del Quórum de los Doce Apóstoles, por medio del “poder de Cristo para combatir toda dificultad en todo momento... Ése es el mensaje con el que el Libro de Mormón comienza y es el mensaje con el que acaba, llamándonos a todos a ‘venir a Cristo, y perfeccionarnos en él’” Para que recibamos “la medida plena de paz y consuelo”, dijo, debemos aceptar “la divinidad del Libro de Mormón y del Señor Jesucristo de quien éste testifica”.
“El Libro de Mormón es el más correcto de todos los libros sobre la tierra porque se centra en la Verdad, o sea, Jesucristo”, dice el élder David A. Bednar del Quórum de los Doce Apóstoles. “El Libro de Mormón se dirige al espíritu y al corazón del lector como ningún otro tomo de Escritura lo hace”.

“Si no lo habéis leído el Libro de Mormón, leedlo”, insta el presidente Thomas S. Monson. “Si lo hacéis con oración y con el deseo sincero de saber la verdad, el Espíritu Santo os manifestará que es verdadero”.

(Fuente: lds.org en Español.)
Editor: Javier Cespedes:   javiparisien@gmail.com

jueves, 28 de julio de 2011

UN TESTIMONIO DEL LIBRO DE MORMÓN



Élder Russell M. Nelson: Un testimonio del Libro de Mormón


del Quórum de los Doce ApóstolesPublicado: Domingo, 03 de octubre 1999

Poco tiempo después de haber sido llamado como miembro del Quórum de los Doce Apóstoles, fui convocado a la oficina del Presidente de nuestro quórum, el presidente Ezra Taft Benson. El expresó su profunda preocupación de que los miembros de la Iglesia no aprecian plenamente el valor del Libro de Mormón. Con emoción en su voz,  nos leyó de la sección 84 de Doctrina y Convenios:
"Tu mente en los últimos tiempos han ofuscado a causa de la incredulidad, y por haber tratado ligeramente las cosas que han recibido -
"Lo que la vanidad y la incredulidad han llevado a toda la Iglesia bajo condenación." 1
En ese momento, el presidente Benson había capturado completamente mi atención. Y Concluía su admonición:
"Y permanecerán bajo esta condenación hasta que se arrepientan y recuerden el nuevo convenio, el Libro de Mormón." 2
Nunca olvidaré esa lección. Desde entonces, el presidente Howard W. Hunter, el presidente Gordon B. Hinckley, y muchos otros líderes de la Iglesia han seguido para ensalzar el Libro de Mormón a la gente en todo el mundo.
Me gustaría añadir mi testimonio de la divinidad de este libro. Lo he leído muchas veces.También he leído mucho de lo que se ha escrito sobre él. Algunos autores se han centrado en sus historias, su gente, o de sus viñetas de la historia. Otros han estado intrigados por la estructura del lenguaje o de sus registros de armas, la geografía, la vida animal, las técnicas de construcción, o los sistemas de pesas y medidas.
Es Interesante ya que estos asuntos pueden ser, el estudio del Libro de Mormón es más gratificante cuando uno se centra en su principal objetivo - el dar testimonio de Jesucristo. En comparación a ello, todas las demás cuestiones son secundarias.
Cuando se lee el Libro de Mormón, uno se concentran en la figura principal en el libro - de su primer capítulo hasta el último - el Señor Jesucristo, el Hijo del Dios viviente. 3 y buscar un tema prosiguiendo al segundo: Dios cumplirá sus pactos con los restos de la casa de Israel.4
El Libro de Mormón es un componente crucial de ese pacto. 5 Se trata de las Sagradas Escrituras, que abarca escritos sagrados de las planchas menores y mayores de Nefi, las planchas de Mormón, las planchas de Éter, y las planchas de bronce, que contenía "la cinco libros de Moisés,... un registro de los Judios,... y... profecías de los profetas. "6
Cuando abreviada estos registros Mormón, señaló que no podía escribir una "centésima parte" de sus procedimientos. 7 Desde el punto de vista histórico los aspectos de este libro asumen secundaria importancia.
La Santa Biblia tiene 66 libros individuales, el Libro de Mormón contiene 15. Su primer libro de Nefi - escrito unos seis siglos antes del nacimiento de Jesús - los registros que el profeta Lehi 8 . recibió una visión del árbol de la vida 9 Su hijo Nefi oró para saber su significado. En respuesta, se le dio una visión extraordinaria. Vio una virgen llevando a un niño en sus brazos. Él se imaginó al Redentor del mundo, su ministerio terrenal, y su crucifixión. Vio a otras 12 personas que quieren seguir el Santo. Y predijo la oposición continua a la obra de Dios y de sus apóstoles. 10
Otros grandes profetas del Libro de Mormón - a su manera y a su tiempo - testimonio de la divinidad del Señor Jesucristo. Entre ellos estaban el hermano de Jared, 11 Zenoc, Neum y Zenós. 12 Testimonios de Jesucristo, que es anterior a su nacimiento en Belén también se registraron desde el rey Benjamín, Abinadí, Alma, padre, Alma, hijo, Amulek, los hijos de Mosíah , el Capitán Moroni, el hermanos Nefi y Lehi, y Samuel el lamanita. 13 En una secuencia interminable de proclamaciones proféticas - testimonios de "todos los santos profetas" 14 de "muchos miles de años antes de su venida" 15 - el libro de Mormón hace la solemne declaración de que Jesús es el Cristo, nuestro Salvador y Redentor.
Autores
La mayoría de los libros contenidos en las bibliotecas del mundo fueron escritas para los lectores contemporáneos. Y fueron escritas por lo general con fines de lucro, con regalías procedentes de la venta exitosa.
No es así con el Libro de Mormón. Fue escrito antiguamente para nuestros días. Revela el Señorío de Jesucristo sin fin en los relatos de dos dispensaciones americanas antiguas, 16 preservadas para el beneficio de nosotros que vivimos en esta dispensación de la plenitud de los tiempos. Ciertamente, no llegó a las regalías de sus autores. De hecho, pagó un alto precio por su privilegio de participar. ¿Qué los motivó? Su devoción a Dios! El libro de cuatro autores principales - Nefi, Jacob, Mormón y Moroni 17 - fueron todos los testigos de Jehová, así como su traductor que fue martirizado, el profeta José Smith.
Contenido
Sus escritos centrados en el Señor, su misión y su ministerio. Jacob, por ejemplo, se refirió repetidamente a la expiación y la resurrección de Cristo. "Amados hermanos", escribió Jacob, "reconcíliaos con [Dios] por la expiación de Cristo, su Hijo Unigénito, y podréis obtener la resurrección,... Y ser presentados como las primicias de Cristo a Dios.. ..
"Y ahora,... ¿Por qué no hablar de la expiación de Cristo, y lograr un perfecto conocimiento de él," y un "conocimiento de una resurrección y el mundo venidero?" 18
El Consejo de Jacob no tiene precio y se aplica en todo tiempo.
El Salvador declaró que el Libro de Mormón contiene "la plenitud de [Su] Evangelio eterno." 19 ¿Cómo lo hizo definir el Evangelio? El Señor resucitado enseñó: "Este es el Evangelio que os he dado - que vine al mundo para hacer la voluntad de mi Padre, porque mi Padre me ha enviado. " 20
Luego de que amplifica una sola frase la definición: "Mi Padre me envió para que fuese levantado sobre la cruz, y después de que fuese levantado sobre la cruz, pudiese atraer a todos a mí". 21
Esta misión única mortal del Señor - el Evangelio como él lo definió - que conocemos como la Expiación. La plenitud del Evangelio, por lo tanto, denota una comprensión más amplia de la Expiación. 22 Esto no se obtiene sólo con la Biblia. La palabra expiación,en cualquiera de sus formas, se menciona sólo una vez en la versión del Rey Santiago del Nuevo Testamento. 23 En el Libro de Mormón aparece 39 veces! 24 El Libro de Mormón también contiene más referencias a la resurrección que hace la Biblia. 25
El Salvador se refiere el Libro de Mormón como su "nuevo pacto" con la casa de Israel.26 Se trata de un signo tangible de la alianza que culminó Cristo con la humanidad.27 las divinas enseñanzas de este libro, como un tercer testamento, aclararn la doctrina y unifican el Antiguo Testamento con el Nuevo Testamento. Los Pactos de las escrituras, 28testimonios, 29 y los testigos 30 desde el comienzo de los tiempos se refieren a la expiación de Jesucristo, el evento central de toda la historia humana.
El Libro de Mormón es el texto religioso más importante que fue revelado de Dios al hombre ", ya que los escritos del Nuevo Testamento fueron recopilados hace casi dos milenios." 31 José Smith dijo que el Libro de Mormón es "el más correcto de todos los libros sobre la tierra, y la clave de nuestra religión. " 32 Es el único libro que el Señor mismo ha dado testimonio de su veracidad. 33
El acontecimiento de mayor trascendencia de este registro sagrado es el ministerio personal del Señor resucitado al pueblo de la antigua América . Para ellos, Él hizo este anuncio revelador:
"He aquí, yo soy Jesucristo, el Hijo de Dios. Yo creé los cielos y la tierra, y todas las cosas que hay en ellos. Yo estaba con el Padre desde el principio....
"... Las Escrituras concernientes a mi venida se han cumplido....
"Yo soy la luz y la vida del mundo....
"... Que venga a mí con un corazón quebrantado y un espíritu contrito, lo bautizaré con fuego y con el Espíritu Santo....
"... Yo he venido al mundo para traer redención al mundo, para salvar al mundo del pecado.
"Por lo tanto, el que que se arrepintiere y viniere a mí como un niño, yo lo recibiré, porque de los tales es el reino de Dios, he dado mi vida, y lo han vuelto a tomar;.... Por lo tanto, arrepentíos y venid a mí,... y ser salvos. " 34
Después de que la introducción supremo, el Maestro refuerza su identidad, al permitir a las multitudes meter las manos en su costado, y palpar las marcas de los clavos en Sus manos y sus pies. Luego se supo que el mismo Dios de Israel estaba en su presencia - y el que había sido muerto por los pecados del mundo. 35
Dio instrucciones a la gente. Él les enseñó a orar, a arrepentirse, ser bautizado, a la Santa Cena, para saber de su doctrina, para comprender la importancia de las ordenanzas y los convenios sagrados, y para perseverar hasta el fin. 36
El Libro de Mormón es un regalo de Dios para toda la humanidad, y ha "mandado a su pueblo que persuada a todos los hombres al arrepentimiento." 37 Se invita a todos los "que vengan a él y participen de su bondad", y a ninguno niega "que vengan a él, sean blancos o negros, esclavos o libres, hombres y mujeres. " 38
Traducción
Este es un llamado a todas las personas que incluyen muchos idiomas y el trabajo de traductores cualificados. La versión del Rey Santiago de la Biblia, por ejemplo, fue elaborado por 50 académicos Inglés, que realizaron su trabajo en siete años, la traducción a un ritmo de una página por día. 39 Los traductores expertos hoy en día, si bien también pueden traducir las Escrituras a la tasa de de una página por día.
En contraste, Joseph Smith tradujo el Libro de Mormón en la tasa de alrededor de 10 páginas por día, para completar la tarea en aproximadamente 85 días! 40 (Muchos de nosotros nos sentimos bien si somos capaces de leer el libro en ese tiempo).
Un ritmo es aún más notable teniendo en cuenta las circunstancias en que el Profeta trabajó. En ese mismo período, mientras tenía que soportar constantes distracciones y la hostilidad incesante, José Smith se trasladó a más de 100 kilómetros de Harmony, Pensilvania, a Fayette, Nueva York. 41 Él solicitó un derecho de autor. 42 Recibió revelaciones que comprende 12 secciones de Doctrina y Convenios . 43 Los seres celestiales restauraron el santo sacerdocio. Sin embargo, él terminó la traducción en menos de tres meses.
La Primera Presidencia dio la oportunidad a los Doce Apóstoles para ver partes del manuscrito original y manuscrito, salido de la imprenta, del Libro de Mormón. "Las palabras no pueden describir las emociones profundas que sentimos al examinar estos valiosos documentos y observar que las marcas de edición fueron muy raros a nuestra vista.
Testimonio personal y Bendiciones
Cada persona que estudia la oración del Libro de Mormón también puede recibir un testimonio de su divinidad. 44 Además, este libro puede ayudarles con los problemas personales de una manera muy real. ¿Quiere deshacerse de un mal hábito? ¿Quiere mejorar las relaciones en su familia? ¿Quiere aumentar su capacidad espiritual? Lea el Libro de Mormón! Que le mantendrá más cerca del Señor y de su poder de amar. 45 El que alimentó a una multitud con cinco panes y dos peces 46 - El que ayudó a que los ciegos vean y los cojos anden 47 - también puede bendeciros! Él ha prometido que los que viven por los preceptos de este libro "recibiréis la corona de la vida eterna." 48
El Libro de Mormón es verdadero! De ello testifico en el nombre de Jesucristo. Amén.
NOTAS
1. D. y C. 84:54-55.
2. D. y C. 84:57.
3. El Libro de Mormón se ha organizado en 6.607 versículos, de los cuales 3.925 versículos se refieren a Jesucristo, que emplea a más de 100 títulos diferentes. Por lo tanto, alguna forma del nombre de Cristo se utiliza en un promedio de una referencia por cada 1,7 versículo. (ver Susan Easton Negro, encontrar a Cristo a través del Libro de Mormón [1987], 16-18).
4. Véase 3 Ne. 16:11-12; 29:3; Mormón. 5:20; 8:21; 09:37.
5. Véase D. y C. 84:57-58.
6. "Una breve explicación acerca del Libro de Mormón", 1 Ne. 5:11-13.
7. Palabras de Mormón 1:05. Esta explicación se repitió cinco veces más (véase Jacob 3:13; Hel 3:14;.. 3 Nefi 5:8; 26:6; Éter 15:33). Jacob, que recibieron las planchas de su hermano Nefi, a condición de conocimiento adicional, y señaló que "no debe tocar, más que ligeramente, en relación con la historia de este pueblo", pero fue tocar las cosas sagradas o grandes "tanto como fuera posible, por amor a Cristo, y por el bien de nuestro pueblo "(Jacob 1: 2, 4).
8. Lehi, padre de Nefi y Jacob, también fueron testigos del Señor (véase 2 Ne. 1:15).
9. Véase 1 Ne. 8:10-35.
10. Véase 1 Ne. 11:14-36.
11. Vea 3:14 éter.
12. Véase 1 Ne. 19:10.
13. Muchos otros podrían ser citados, como Enós, Jarom, Amaron, Amalekí, y muchos más.
14. Jacob 4: 4.
15. Hel. 8:18.
16. Jareditas y Lehitas.
17. Dado que Isaías es citado tan extensamente, se merece una mención como uno de los principales contribuyentes al Libro de Mormón. Una nota al pie de muy útil, para 2 Nefi 12:2 en la edición actual de Inglés de las escrituras SUD indica que algunos 433 versículos de Isaías - aproximadamente un tercio de todo el libro - se citan en el Libro de Mormón. En la edición en Inglés, más de la mitad (unos 233 versos) difieren en algunos detalles de su contraparte bíblica ", mientras que alrededor de 200 versos tienen la misma redacción que RV." Un estudioso de los documentos de Isaías que no menos de 391 de los versos se refieren a los atributos, el aspecto, la majestad, y la misión de Jesucristo (véase Monte S. Nyman, "grandes son las palabras de Isaías" [1980], 7, 283 - 87).
Élder Jeffrey R. Holland ( Cristo y el Nuevo Testamento: El mensaje mesiánico del Libro de Mormón [1997], 78-94) ha clasificado las enseñanzas de Isaías, registrado en el Libro de Mormón en cinco categorías temáticas:
(1) el Nacimiento de Cristo y el ministerio terrenal (véase 1 Nefi 11:13, 15, 18, 20, 2. Ne 17:14-15;. Alma 7:10).
(2) Visitas a Cristo a los espíritus en prisión (véase 1 Ne. 21:6-9).
(3) Cristo muestra bondad y preserva a Sión en los últimos días (véase 1 Nefi 21:13-16; 2 Nefi 7:1-2;.... 3 Nefi 22:08 - citando Isa 54:8).
(4) El Cristo del Milenio (véase 2 Nefi 12:2-5;. 21:1-12; 30:9).
(5) La crucifixión y la Expiación (véase Mosíah 14:1-12).
18. Jacob 4:11-12.
19. D. y C. 27:5, véase también D. y C. 20:9; JS - H 1:34.
20. 3 Ne. 27:13. El texto completo de su sermón también incluye las ordenanzas y los convenios como aspectos integrales del evangelio.
21. 3 Ne. 27:14.
22. No todas las doctrinas divinas están incluidos en el Libro de Mormón. La obra del templo tal como lo conocemos hoy en día se ha revelado como parte de la restauración de todas las cosas y se enseña en Doctrina y Convenios y en revelaciones posteriores a los profetas vivientes.
23. Véase Rom. 5:11.
24. Expiación: 28 veces, expiar, expiar o expiación: 8 veces, más expía: 3 veces, es igual a 39 veces. En varios versos, la palabra expiación aparece más de una vez (véase 2 Nefi 09:07;. Alma 34:9; 42:23).
25. La palabra resurrección aparece 41 veces en la versión del Rey Santiago de la Biblia, en cambio aparece 81 veces en el Libro de Mormón (véase también el Cristo y el Nuevo Convenio, 238).
26. Véase D. y C. 84:57.
27. Véase 3 Ne. 21:01, 29: título del capítulo.
28. Pacto proviene del latín convenire, que significa "convenir", "estar de acuerdo".
29. Testamento viene del latín testis, que significa "testigo". Testamento también se relaciona con las raíces latinas Tres que miran, lo que significa "tres de pie."
30. Testigo viene del Inglés antiguo, que significa "conocimiento". Un testigo se define como aquel que tiene un conocimiento especial.
31. Jeffrey R. Holland, Cristo y la Nueva Alianza, 10.9.
32. Historia de la Iglesia, 4:461.
33. Véase D. y C. 17:06.
34. 3 Ne. 9:15-16, 18, ​​20-22.
35. Véase 3 Ne. 11:14.
36. Véase 3 Ne. 15:9.
37. 2 Ne. 26:27.
38. 2 Ne. 26:33.
39. Véase el Cristo y el Nuevo Convenio, 349.
40. De 7 abril al 30 de junio en 1829. Después de restar el tiempo dedicado a otras tareas contemporáneas, tiempo de trabajo disponible más cercano a 55 días. La presente edición del Libro de Mormón contiene 531 páginas. Asumiendo que 55 días para el trabajo de traducción, la tasa se ​​calcula como 9.7 hoy en día las páginas por día.
41. Véase John W. Welch y Tim Rathbone, "Libro de Mormón Traducción de José Smith," Enciclopedia del Mormonismo, 4 vols. [1992], 1:211.
42. Véase "Cronología de la Historia de la Iglesia," Apéndice 2, Enciclopedia del Mormonismo, 4:1652, fecha del 11 de junio de 1829.
43. Secciones 6-9 y 11-18.
44. Vea Moro. 10:4-5.
45. El profeta José Smith declaró que "un hombre se acercaría más a Dios al seguir sus  preceptos [del Libro de Mormón] que los de cualquier otro libro" ( Historia de la Iglesia, 4:461).
46. ​​Véase Mat. 14:19-20, Marcos 6:41-42, Lucas 9:16-17.
47. Véase Mat. 11:05, Lucas 7:21-22.
48. D. y C. 20:14

(Cortesía de ldschurchnews.com.)
Traducción libre
Editor: Javier Cespedes H.     javiparisien@gmail.com

jueves, 21 de julio de 2011

LA AMISTAD: UN PRINCIPIO DEL MORMONISMO

  Una amiga compartió conmigo por Internet algunas reflexiones acerca
de la 
amistad, que rigen el estilo de vida cristiano y, concretamente, de
los Santos de 
los Últimos días. Enseguida lo comparto con ustedes, y 
espero os ayude:

El presidente Gordon B. Hinckley enseñó que todo miembro de la Iglesia
necesita tres cosas: un amigo, una responsabilidad, y ser nutrido por la 

buena palabra de Dios. (Moroni 6:4)
El tema de hoy trata de lo primero: todos necesitamos de un amigo:



"Y la misma sociabilidad que existe entre nosotros aquí,

existirá entre nosotros allá; pero la acompañará
una gloria eterna que ahora no conocemos."
(DyC 130:2)

Nuestro Padre Celestial desea que emulemos a su Amado Hijo Jesucristo,  
quien es nuestro ejemplo perfecto de amor genuino. El dijo:

"Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado;
permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor;
así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y 
permanezco en su amor.
 Estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros,
y vuestro gozo sea completo.
 Éste es mi mandamiento:
Que os améis los unos a los otros, como yo os he amado.
 Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos si hacéis las cosas que yo os mando."


(Juan 15:9-14)

Ruego que el señor os inspire a ser mejores amigos para los recién llegados,
para los extranjeros y para los nuevos conversos, pues ésta es la base y un principio rector en el estilo de vida de los santos de los últimos Días. Y lo digo en el nombre de Jesucristo. Amén.

(Colaboración de Jéssica Ramos León)
Editor: Javier Céspedes H.                
javiparisien@gmail.com






                                                                                                    

sábado, 9 de julio de 2011

EL TESTIMONIIO NOS MANTIENE VIVOS


A continuación les presentamos, amigos y amigas, un mensaje condensado, basado en los mensajes de nuestro amado presidente Gordon B. Hinckley.
Este elemento al que llamamos testimonio es la gran fortaleza de la Iglesia. Es el manantial donde se originan la fe y la actividad; es difícil de explicar y no se puede medir. . . y, sin embargo, es tan real y potente como cualquier otra fuerza sobre la tierra.


El testimonio personal es el factor que hace que la
gente cambie su modo de vivir al integrarse a esta
Iglesia; es el elemento que motiva a los miembros a
abandonarlo todo, para estar al servicio del Señor; es la
voz apacible y alentadora que sostiene incesantemente a
los que andan por la fe hasta el último día de su vida.

Esos miles de personas, cientos de miles, millones
ahora, todos tienen algo en común: tienen un testimonio
personal de que ésta es la obra del Todopoderoso,
nuestro Padre Celestial; que Jesús, el Señor, que murió en el Calvario y resucitó, vive y es un Ser real y distinto,
con personalidad individual; que ésta es la obra de Ellos,
restaurada en esta última y maravillosa dispensación del cumplimiento de los tiempos; que el antiguo sacerdocio ha sido restaurado con todas sus llaves y sus poderes; que el Libro de
Mormón ha hablado desde el polvo como un testimonio acerca del
Redentor del mundo.

El Señor lo describió cuando le dijo a Nicodemo:
“El viento sopla por donde quiere, y oyes su

sonido; pero no sabes de dónde viene, ni a dónde va; así
es todo aquel que es nacido del Espíritu”  (Juan 3:8).

Aquello
 que llamamos testimonio, es difícil de definir, pero sus
frutos son claramente evidentes. Es el Santo Espíritu que
testifica a través de nosotros.
Se encuentra tanto en los jóvenes como en los mayores,
está en los cimientos mismos de esta obra
del Señor, y es lo que la impulsa a seguir adelante por todo el mundo. Nos motiva a la acción, nos exige que hagamos lo
que se nos pida, nos da la seguridad de que la vida
tiene propósito, de que hay cosas que tienen mucho
más importancia que otras, de que estamos en una
jornada eterna, de que somos responsables ante Dios.

Emily Dickinson [poetisa estadounidense] captó
un elemento de esa naturaleza cuando escribió lo
siguiente:

La pampa nunca vi,

jamás he visto el mar;
mas sé lo que es un llano
y una ola puedo imaginar.
Con Dios no hablé jamás,
el cielo nunca vi;
mas sé por cierto que los hay
cual si estuviera allí.

(“Chartless”, en A Treasury of the Familiar, ed. por
Ralph L. Woods, 1942, pág. 179.)

Ese elemento, débil y un tanto frágil al principio,
es lo que mueve a todo investigador hacia la
conversión y empuja a todo converso hacia la
seguridad de la fe. 
Esa misma seguridad con la que respondió Simón Pedro: "Señor...
y nosotros hemos creído y conocemos que túeres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”  (Juan 6:66-69).
Esta convicción, esta íntima y serena certeza de la
realidad del Dios viviente, de la divinidad de Su Hijo
Amado, de la restauración de Su obra en esta época y
de las gloriosas manifestaciones posteriores es lo que
se convierte en el fundamento de la fe de cada uno de
nosotros. Eso es nuestro testimonio. En el nombre de Jesucristo, Amén.
(Colaboración de Jéssica Ramos León)
Editor: Javier Céspedes H.        javiparisien@gmail.com

martes, 5 de julio de 2011

Aprendiendo a trabajar en equipo

El tema de hoy tiene que ver con la importancia de llevarnos bien con los demás, a fin de formar un equipo: sea bien en el hogar, en la Iglesia, o en cualquier proyecto en el que estemos involucrados. Mi hermana, que ama la música, compartió hace poco esta bella parábola con mensaje:
El apóstol Pablo escribió:                                                                                   
 "Y si la trompeta da sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?                                                                        Así también vosotros, si por la lengua no dais palabra bien comprensible, ¿cómo se entenderá lo que decís?, porque hablaréis al aire." (1 Corintios 14:8-9)

Habían una vez tres instrumentos musicales que no se llevaban bien entre sí. La flauta, la guitarra y el tambor siempre estaban discutiendo por el tema de quién era el mejor: La flauta decía que su sonido era el más dulce de todos. La guitarra decía que ella era la que hacía mejores melodías. Y el tambor decía que él llevaba el ritmo mejor que nadie.

Todos se creían los mejores y se despreciaban los a los otros. Por eso, cada uno se iba a tocar a una parte distinta de la habitación en donde vivían. Pero el sonido del tambor molestaba a la flauta, la flauta molestaba a la guitarra y la guitarra molestaba al tambor.

Allí no había quien pudiera tocar tranquilo, pues, en lugar de hacer música hacían ruido. Y si alguien se paraba a escucharles, pronto sentía un fuerte dolor de cabeza. Siempre pasaba lo mismo...

Hasta que un día,  llegó una batuta a vivir con ellos. Ésta, al ver lo que ocurría, les dijo que ella podía ayudarles si querían. Pero los tres instrumentos estaban muy convencidos de que nadie podía ayudarles, creían que la mejor solución era separarse y que cada uno se marchara a vivir a otra parte. Así podrían tocar a gusto, sin tener que soportar lo mal que tocaban los demás.

La batuta les propuso intentar una gran idea: tocar juntos una misma canción. Ella les ayudaría a hacerlo. Al principio no estaban muy convencidos; pero al final, aceptaron. Les dijo lo que tenía que tocar cada uno y, después de un breve ensayo, comenzó a sonar la canción.

Los tres instrumentos miraban fijamente a la batuta, que les indicaba a cada momento cómo y cuándo tenían que tocar. La canción iba sonando muy bien. La flauta, la guitarra y el tambor no salían de su asombro. Estaban tocando juntos una misma canción y les estaba saliendo bien. Habían comenzado a hacer música.

Cuando acabaron de tocar, estaban tan contentos de cómo les había salido, que se felicitaron mutuamente. Era la primera vez que se ponían de acuerdo en algo. Le pidieron a la batuta que les hiciera tocar otra vez la misma canción. Siguieron tocando la misma canción todo el día cientos de veces. Todo el que pasaba por allí, al escucharles, se quedaba admirado de lo bien que tocaban.
Al unirse y poner en común lo mejor de cada uno, habían conseguido formar una pequeña orquesta. Desde entonces, se dedicaron a dar conciertos por todas partes y se hicieron famosos por lo bien que tocaban juntos.

En nuestra vida necesitamos aprender a trabajar en equipo si queremos ser felices y tener éxito. La buena comunicación, el espíritu de unidad, y ser asertivos (es decir, el tener la capacidad de negociar para acordar algo) pueden constituir una varita mágica en el trabajo que realicemos.
Y en la Iglesia, nunca está demás recordar las palabras de nuestro Salvador:
" He aquí, esto os lo he dado por parábola, y es como yo soy. Yo os digo: Sed uno; y si no sois uno, no sois míos " (D. y C. 38:27).


Que el Señor os bendiga, mis amigos, en vuestros objetivos de llegar a "ser uno" con nuestros seres más próximos, lo ruego en el nombre de Jesucristo. Amén.

(Colaboración de Fabiola Céspedes)

Editor: Javier Céspedes              javiparisien@gmail.com